[PERÚ] Arequipa, ciudad blanca

En Puno el camino se bifurca: ahora la pregunta es ¿Arequipa o Cusco? Probablemente, la mayor cantidad de los viajeros decide ir directamente a Cusco para llegar cuanto antes a Machu Picchu, pero no es mala idea tomarse uno o dos días para conocer Arequipa, la “ciudad blanca” del Perú, antes de seguir por el camino de los incas.

Arequipa es la segunda ciudad más grande del país y una de las más bellas en cuanto a arquitectura. Sigue manteniendo un aspecto colonial y un aire pueblerino. Como en todas las ciudades de Perú, la disposición de los edificios más importantes es la misma: en el centro, la Plaza de Armas, enorme y deslumbrante, y en su perímetro la Catedral, edificios de gobierno, museos y construcciones antiguas.

Quienes quieran contacto con la naturaleza pueden tomar una excursión hacia el Cañón del Colca, en las afueras; pero una de las mejores actividades que se puede hacer en Arequipa es caminar. Así se va descubriendo Perú de a poco. Seguramente a cualquier extranjero le llame la atención la gran cantidad de taxis que circulan por la ciudad (nueve de cada diez autos son taxis, y la mayoría de estos, Ticos).

Arequipa es un buen lugar para comenzar a familiarizarse con la gastronomía peruana: el cebiche, un plato preparado a base de pescado y mariscos se ofrece en cada esquina y en todos los restaurantes. Los ingredientes básicos (pescado fresco, limón, cebolla roja, ají y sal) se mezclan y se dejan marinar; luego se le puede agregar choclo, papa, camote, pulpo o cualquier acompañamiento al gusto. El cebiche se puede acompañar con la famosa Inca Kola, una gaseosa de origen limeño, que por su gusto dulce ayuda a contrarrestar el picante de las comidas. En Perú el cebiche no es un plato más, es un orgullo nacional que llegó a ser nombrado Patrimonio Cultural de la Nación.

Texto e imágenes: Aniko Villalba © 2008